La trampa de lo urgente: ¿Por qué corremos en una sociedad que no sabe a dónde va?
A veces, cuando nos detenemos a mirar el ritmo frenético de nuestros días, le echamos la culpa a las pantallas. Es la respuesta más a mano: los teléfonos, las notificaciones, el flujo constante de información digital. Pero si rascamos un poco la superficie y dejamos de lado los cristales templados, nos encontramos con algo mucho más profundo y complejo. Las pantallas no son la causa de nuestra prisa; son simplemente el síntoma, la herramienta perfecta que encontró una sociedad que ya venía enferma de inmediatez. ...