La educación corre detrás de un mundo que ya cambió
Durante décadas la educación prometió algo relativamente simple: estudiar para entender el mundo. Pero el problema es que el mundo empezó a cambiar más rápido que las estructuras que intentan explicarlo. Todavía hay aulas donde: memorizar vale más que preguntar, repetir vale más que relacionar, obedecer vale más que comprender. Mientras tanto, afuera: la inteligencia artificial escribe, los algoritmos deciden, internet enseña, y millones de personas aprenden cosas mirando una pantalla a las tres de la mañana. La escuela moderna nació para otra velocidad histórica. ...