El Modelo Cierra
La oficina está a veintidós grados. Siempre a veintidós grados. Hay un sistema de climatización que lo garantiza con la misma indiferencia con que un servidor garantiza el uptime: sin descanso, sin queja, sin necesidad de que nadie lo note. El analista no lo nota. Lleva años trabajando en ese edificio y hace mucho dejó de registrar la temperatura como una variable. Es el fondo invariable sobre el que ocurren las cosas que importan, que son las que parpadean en la pantalla. ...