La piedra no se queda arriba

Si alguna vez sentiste que trabajás muchísimo y no avanzás nada, tengo buenas noticias: los griegos inventaron tu trabajo hace dos mil quinientos años.1 Sísifo era rey de Corinto, muy inteligente y con un talento que a los dioses no les hacía ninguna gracia: era extraordinariamente bueno engañándolos. Un día vio cómo Zeus secuestraba a Egina, la hija del dios río Asopo, y decidió vender la información: le contó a Asopo quién se la había llevado a cambio de que le construyera una fuente de agua en su ciudad. Zeus se enteró y, como suele pasar cuando un mortal delata a un dios, decidió castigarlo. Mandó a Tánatos, la personificación de la muerte, a llevárselo al Inframundo. Pero Sísifo logró engañarlo y encadenarlo, y durante un tiempo nadie pudo morir. Se acumularon los enfermos, los heridos agonizantes, los viejos seniles. La muerte, básicamente, estaba de paro. Los dioses tuvieron que intervenir, liberaron a Tánatos y Sísifo finalmente murió. ...

19-09-19196 · 4 min