El demonio de Laplace en un estadio de billar

De la mesa de pool a la ecuación que gobierna el electrón, y de ahí a la pregunta de si el futuro ya está escrito I. El mundo que vemos Imaginemos una mesa de billar. Le pegamos a la bola blanca, la bola recorre la banda, choca contra otra y se detiene en algún punto previsible: si conocemos la fuerza del taco, el ángulo exacto y el coeficiente de roce del paño, un colegial con una calculadora puede predecir, con razonable precisión, dónde va a terminar. Esa es la física que aprendemos en la escuela secundaria, la de Newton: un mundo de causas y efectos que se encadenan sin sobresaltos, donde el futuro es, en principio, calculable a partir del presente. ...

20 de enero de 2026 · 21 min